La idea surgió cuando el espacio existente dejó de satisfacer las necesidades de Kingfisher Plc, sobre todo en lo que respecta a las zonas de trabajo colaborativo. El objetivo era claro: desarrollar una solución flexible que pudiera adaptarse a distintos tipos de reuniones y entornos. Además, se hizo hincapié en la importancia de incorporar elementos sostenibles en todo el proyecto.
Objetivos
La estética también desempeñó un papel fundamental. Como propietarios de B&Q y Screwfix, el proyecto tenía como objetivo poner de relieve la belleza inherente al montaje y la construcción de muebles. El objetivo era descubrir y resaltar los aspectos más cautivadores del diseño y la fabricación de los productos.
El objetivo general abarcaba múltiples facetas. Pretendía subsanar las deficiencias del espacio existente, ofrecer numerosas zonas de trabajo colaborativo, garantizar la adaptabilidad, incorporar elementos sostenibles y destacar el atractivo estético del montaje y la construcción del mobiliario.
Éxito
El proyecto, que ha cosechado éxitos en varios ámbitos, ha destacado por la transformación del aspecto y el ambiente del espacio. La incorporación del sofá «Fold» de MARK Product en la zona de recepción permite a los visitantes apreciar sus intrincados pliegues y su estructura, revelando así su belleza intrínseca. Del mismo modo, la elección de la mesa «Beam» de Established & Sons aporta un elemento visualmente atractivo, que recuerda a las vigas, y realza el atractivo general del espacio.
Otro logro destacable fue el énfasis que se puso en la adaptabilidad del proyecto. Al incorporar la colección Oe1 de Herman Miller en la zona dedicada a los escritorios, fue posible desplazar sin esfuerzo las paredes y las mamparas. Esta incorporación aportó flexibilidad para distintos tipos de reuniones y configuraciones. La inclusión de mesas y mamparas con ruedas facilitó la reconfiguración, lo que permitió que el espacio se adaptara a las necesidades cambiantes.
Sostenibilidad
Al destacar la importancia de la sostenibilidad, pudimos ofrecer a Kingfisher Plc una visión general completa de los indicadores de sostenibilidad. Esto incluía el uso de materiales naturales, el volumen de contenido circular y las certificaciones. Gracias a esta visión integral, Kingfisher Plc pudo tomar decisiones más respetuosas con el medio ambiente a la hora de elegir mobiliario, lo que reforzó su compromiso con la sostenibilidad.
Este proyecto es un claro ejemplo de diseño orientado a la sostenibilidad y de la perfecta integración entre estética y funcionalidad. Pone de manifiesto el poder de crear espacios que no solo satisfacen necesidades diversas, sino que también dan prioridad a la sostenibilidad y a la artesanía, lo que da como resultado un entorno inspirador y de gran impacto.