Adéntrate en el fascinante mundo de Ted Baker en el número 101 de Cleveland Street, donde la sostenibilidad y la fabricación británica ocupan un lugar protagonista. Inspirado en el encanto de una localidad británica, el diseño integra a la perfección los locales comerciales ya existentes, ofreciendo tanto a su equipo como a los clientes una experiencia única y cautivadora.
Sumergir a los visitantes en la experiencia Ted Baker
El diseño de Spacelab se elaboró minuciosamente para llevar a los visitantes a un recorrido cuidadosamente seleccionado, similar a un paseo por una encantadora localidad británica. Haciendo hincapié en una transición fluida entre los locales comerciales interconectados, su objetivo era maximizar el aprovechamiento del espacio y mejorar la experiencia global. El concepto de diseño, acertadamente denominado «Ted Townscape», rendía homenaje a la rica herencia británica de Ted Baker y a su compromiso inquebrantable con la fabricación en el Reino Unido. Las decisiones estéticas muestran una fusión de elementos británicos clásicos con un diseño contemporáneo, creando un espacio esencialmente británico. Desde la selección de materiales hasta la incorporación de detalles intrincados, el diseño ejemplificaba la identidad de la marca y creaba un entorno de oficina único.
Defender la responsabilidad medioambiental
Una parte fundamental del proyecto de Ted Baker fue un profundo compromiso con la sostenibilidad, como demuestran varias iniciativas clave.
El proyecto dio prioridad al uso de mobiliario de diseño británico que cumpliera estrictos criterios de sostenibilidad. Mediante una cuidadosa selección de opciones de mobiliario acordes con prácticas sostenibles, el equipo del proyecto redujo significativamente el impacto medioambiental asociado a la producción y el abastecimiento de mobiliario. Un ejemplo paradigmático del uso sostenible de los materiales fue la incorporación de los taburetes de bar De Vorm, fabricados con fieltro de PET reciclado, derivado de botellas de plástico recicladas. Al optar por este material ecológico, el proyecto demostró su compromiso con la utilización de recursos reciclados y la minimización de residuos de una forma innovadora.
Otra incorporación destacada fue la silla «Naked Chair» de deadgood, diseñada con componentes extraíbles. Esta característica permite personalizarla cambiando el asiento y el respaldo, lo que elimina la necesidad de comprar una silla completamente nueva. Al adoptar los principios del diseño circular, el proyecto promovió la longevidad de los productos, reduciendo los residuos y fomentando un enfoque más sostenible del consumo.
El equipo del proyecto demostró además su ingenio al dar un nuevo uso y reutilizar los muebles ya existentes. Mediante técnicas de restauración, como volver a pintar las patas de las mesas, dieron una nueva vida a las mesas viejas, reduciendo considerablemente los residuos y aplicando los principios del «upcycling».
Además, la estructura y la construcción básica originales del inmueble conservaban con orgullo la certificación BREEAM Excellent, una norma reconocida en el ámbito del diseño de edificios sostenibles. Esta certificación avalaba el cumplimiento de los principios de sostenibilidad por parte del proyecto y garantizaba el rendimiento medioambiental global del espacio.
Hacer realidad una visión
Mantener la coherencia con la identidad de marca de Ted Baker fue un aspecto crucial del proyecto. El equipo del proyecto Tsunami Axis se aseguró meticulosamente de que toda la selección de mobiliario se ajustara a la perfección a la estética única de la marca. Al identificar muebles que representaran con precisión el estilo de la marca, el proyecto logró mantener la identidad distintiva de Ted Baker en todo el espacio, creando una experiencia de marca cohesionada y envolvente. Y, por último, al dar prioridad a la sostenibilidad y apostar por el aprovechamiento ingenioso de los recursos, el proyecto puso de manifiesto su compromiso con prácticas responsables de diseño y construcción.